Marque la posición de la rejilla de suspensión y de los soportes según la distribución del techo y los requisitos de carga.
Fije cada soporte al techo estructural utilizando un anclaje empotrado de acero M8 adecuado y una varilla roscada que atraviese el aislador. Asegúrelo con una tuerca de seguridad apropiada.
Instale los soportes de acuerdo con el diseño del techo y la carga aplicada, generalmente a razón de aproximadamente 4 soportes por m² para aplicaciones de techos suspendidos.
Fije las patas del soporte al perfil principal del techo con tornillos de fijación adecuados. Ajuste el nivel de suspensión girando la tuerca inferior hasta lograr la alineación deseada con el techo.
Asegúrese de que todos los elementos de la estructura metálica permanezcan aislados de las paredes perimetrales para evitar puentes acústicos.
Instale el aislamiento fonoabsorbente y las membranas acústicas donde se especifique y complete el sistema de techo de acuerdo con las recomendaciones del fabricante de placas de yeso. Selle las juntas perimetrales con un mástico acústico elástico que no se endurezca.